Detuvieron a dos sospechosos por el violento asalto a una jefa de la Policía Federal en Villa Lugano

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La Policía de la Ciudad detuvo en los últimos días a dos sospechosos por el asalto a mano armada contra una jefa de la Policía Federal Argentina (PFA) en Villa Lugano, ocurrido a principios de abril pasado y registrado por cámaras de seguridad.

Según informaron fuentes policiales a Infobae, los detenidos tienen 15 y 18 años. Los capturaron en el marco de tres allanamientos simultáneos en el barrio Cildañez, en el sur de la Capital Federal, cerca del Parque Avellaneda. En los operativos, además, se secuestraron 14 teléfonos celulares de distintas marcas y dos proyectiles calibre 9 mm.

El mayor de los acusados fue localizado cerca de la autopista Dellepiane y avenida Escalada, luego de ocultarse en la zona tras no encontrarse en su domicilio, mientras que el menor de 15 años, por su edad, ya recuperó la libertad.

Los procedimientos estuvieron a cargo de la División Investigaciones Comunales 8 de la fuerza porteña, con intervención del Juzgado Nacional de Menores N°5.

Los acusados tienen 15 y 18 años

El robo a la jefa policial sucedió el 4 de abril pasado en la intersección de Castañares y Albariño. Fueron cinco los ladrones que interceptaron a la comisario inspector Marcela Alejandra Hurt, titular del Departamento Unidad Investigativa contra la Corrupción de la PFA.

En ese momento, ella se encontraba a bordo de una Toyota Hilux oficial. Los delincuentes, que estaban armados, la apuntaron y la amenazaron para que entregara el vehículo, sus pertenencias y su arma personal. “Te matamos” y “dame la llave o te mato”, fueron algunos de los gritos que se escucharon.

La secuencia fue registrada por varias cámaras de vigilancia de la zona. Las imágenes muestran que la federal estaba por subir al vehículo y en ese momento, el grupo de menores detectan la oportunidad y se abalanzan sobre ella. Uno de ellos, la aborda por la izquierda. Al principio, la jefa de la Unidad Anticorrupción creyó que el chico quería pedirle dinero, pero el arma con la que la apuntó al pecho no dejó lugar a dudas.

La víctima portaba su Glock, una pistola de su propiedad. En un rápido movimiento, la escondió en el asiento. También arrojó su billetera con su credencial, que cayó en los pedales de la camioneta. La finalidad fue evitar que los asaltantes se dieran cuenta de su condición policial.

Al ser superada en número, la policía optó por arrojarse hacia atrás para caer al asfalto, tras dar dos giros. Trastabilló a causa del calzado que llevaba. Antes, golpeó con su mano izquierda la puerta de la camioneta para evitar que los ladrones se suban con ella al interior. Ese movimiento le costó la fractura de la muñeca. Finalmente, los delincuentes escaparon con el rodado.

Tras reportar el hecho, las autoridades hallaron la camioneta horas después en Albariño y Casco, a pocos kilómetros del lugar del asalto. La División Rastros de la Policía de la Ciudad buscó huellas y otros indicios en la camioneta, y el monitoreo urbano estableció el recorrido de fuga de los asaltantes gracias a las imágenes de cámaras públicas y privadas.

En los allanamientos, los agentes también secuestraron 14 celulares

Las primeras detenciones se produjeron días después del ataque, cuando se apresó a otros sospechosos, todos ellos vecinos de Ciudad Oculta y en su mayoría menores de edad.

Restaba encontrar a los dos últimos implicados, identificados tiempo después a través del sistema automatizado de identificación de huellas dactilares (APFIS) y tras el análisis de antenas de teléfono y cámaras.